Que florezcan mil flores

A Néstor Kirchner le gustaba mucho repetir la frase “Que Florezcan mil flores”, que se dice que él habría tomado del líder chino Mao Tse-Tung, pero que Néstor la aplicaba cuando quería explicar su deseo de multiplicar la militancia, de alentar al máximo el compromiso político de los jóvenes y el surgimiento de nuevas, potentes y formadas corrientes en el justicialismo.

Siempre me agradó escucharla, porque si bien Néstor estaba lejos del maoísmo, esa frase resultaba una excelente síntesis de su visión de una nueva política, basada en una construcción generosa, fecunda, esa política que el propio Néstor, con su pasión, su acción y su liderazgo ya nos iba contagiando.

A diez años de su partida no puedo menos que recordar que Néstor Kirchner nos demostró una vez más, que el verdadero poder se construye de abajo hacia arriba.

El 25 de mayo del 2003 asumió la Presidencia de la Nación con el 22 % de los votos, en medio de una de las peores crisis sociales, políticas y económicas de la historia de nuestro país, recuerdo que todos queríamos saber más de ese hombre venido del Sur, patagónico, desgarbado, capaz de utilizar traje con saco cruzado y mocasines, al que llamaban “Pingüino”, “Lupín”, “El Flaco” o sencillamente Néstor.

El que nos sorprendió cuando en su discurso de asunción expresó: “Formo parte de una generación diezmada, castigada con dolorosas ausencias. Me sumé a las luchas políticas creyendo en valores y convicciones a las que no pienso dejar en la puerta de entrada de la Casa Rosada”.

Néstor permanecerá por siempre en el corazón de los argentinos por la trascendencia de sus acciones de gobierno y por sus acciones políticas. Muy pronto descubrí su sensibilidad y preocupación por los más humildes, los excluidos, los más vulnerables y también pudimos advertir con muchos compañeros de la amigabilidad de nuestro hombre del sur con el Pueblo todo y su pensamiento de reconstrucción de nuestra Patria.

El lo resumía al decirnos “Vengo a proponerles un sueño, que es volver a tener una Argentina con todos y para todos” y nos inyectaba una gran dosis de esperanza y nos revolucionaba la sangre, al tiempo que entendíamos que los vientos del sur se propagaban sobre nuestras vidas y se retemplaban nuestros espíritus, para afrontar nuestro futuro.

Este nuevo aniversario de su partida nos encuentra envueltos en una situación más que grave, con aislamiento social que nos trajo la pandemia, producto del Covid19 y sus efectos negativos en la economía y por si fuera poco tenemos que afrontar las terribles dificultades que heredamos de cuatro años de políticas neoliberales encarnadas por el Macrismo y es por eso que hoy más que nunca debemos levantar las banderas de su legado.

No pretendo hacer revisionismo del gobierno de Néstor, por cuestiones de espacio y de tiempo, pero no nos podemos olvidar que durante su presidencia aplicó medidas económicas que redujeron a la mitad los niveles de pobreza, indigencia y desempleo, logró la renovación de la Corte Suprema de Justicia. Se activaron durante su mandato los juicios por delitos de Lesa Humanidad, se recompusieron las relaciones con Brasil y Venezuela, se rechazó junto a otros países de la región al ALCA y nos insertamos en el UNASUR y como si fuera poco realizamos el pago total de la Deuda Externa.

Y se fue ganando nuestra confianza, con cuestiones básicas, con su seguridad, con su templanza, desde darnos participación política, generar esperanza, haciéndonos saber todo el tiempo que él era consciente de que había una gran deuda interna y que estaba dispuesto a saldarla, que éramos su prioridad.

Todo el recuerdo tiene que ver con sus demostraciones, con que podía atender las urgencias de las políticas macro y también interpretar y resolver las necesidades de los vecinos de los barrios más humildes.

Es ahí cuando recuerdo que a siete días de su asunción nos encadenábamos en la Plaza de Mayo, para llamar la atención y fuimos atendidas y fueron escuchados nuestros pedidos, poco tiempo después se generaron obras transformadoras para nuestro Distrito, entubamiento de los arroyos, la conversión del viejo Camino Negro en Autopista, la construcción de redes de agua. Néstor sabía escuchar a los vecinos más allá de las opiniones de algunos intendentes que no terminaban de entender que una nueva forma de hacer política había llegado y se iba a quedar en nosotros.

Néstor sabía escuchar a los vecinos y las propuestas que teníamos. Cuando en Lomas de Zamora no había reivindicaciones vecinales y la respuesta que recibíamos era que no se podía, nosotros decíamos que si y Néstor nos impulsó y logramos se articule en nuestro distrito el Programa Agua + Trabajo, donde pudimos dar trabajo a los vecinos y al mismo tiempo llevar agua potable a barrios impensados. Se afirma en mí el recuerdo en charlas donde nos decía “pasen los caños hasta por debajo de las camas, pero los vecinos tienen que tener agua”.

Esos temas, esas obras tuvieron tras de sí mucha militancia, se militó muchísimo, pero con su decisión fueron y son realidades incontrastables. Es que se trataba de deudas que teníamos con nuestros vecinos y Néstor supo darnos una mano para concretar obras y reivindicar la política.

Néstor se ganó su lugar entre los lomenses, porque nos entendió se comprometió y cumplió. Recuerdo que en una visita que realizó al Barrio Obrero, la cantidad de asistentes desbordó las previsiones de los organizadores y fue en esa ocasión que pudimos presentar en sociedad nuestro primer globo aerostático, en agradecimiento, desde nuestra Agrupación hacia nuestro Presidente.

Hay mucho recuerdo y mucho agradecimiento desde los vecinos, que no olvidan, los militantes que agradecen las herramientas y los jóvenes que disfrutan lo realizado.

Néstor decía: “A mí me dicen, algunos despectivamente, pero yo no lo siento así sino como un viento del sur, dicen que soy un pingüino; no importa, soy un pingüino que viene a luchar con los hermanos argentinos para construir una Argentina de todos” y así lo recuerdo porque estoy convencida que su partida significó la pérdida de uno de los exponentes políticos más prolíferos que tuvimos desde el regreso de la democracia.

La figura de Néstor Kirchner es un verdadero símbolo de que Argentina puede salir adelante, porque él ya la puso de pie y con su ejemplo y convicciones lo volveremos a hacer.

Marita Velázquez

Concejal FDT

HCD Lomas de Zamora